MENSAJE DEL DIRECTOR GENERAL

Por: Dr. Cornelly Williams, M.Sc., PhD.


La capacidad de aprender y adaptarse a los cambios es indispensable para la supervivencia en el mundo en el que vivimos actualmente. Solamente los que valoren la importancia de mantenerse al día; esto es, aprendiendo, desaprendiendo y re-aprendiendo, podrán tener éxito y prosperar en esta sociedad globalizada y cada vez más desigual.

La mayor necesidad nuestra hoy día, lejos de ser esencialmente material, es mental, es decir, urge un cambio de idiosincrasia, de ideología, pues muchos, por no decir la mayoría, han dejado de apostar a la educación, vista ésta como el amor a aprender y a adaptarse a los cambios, con el fin de ser exitosos y competir, eficazmente en un entorno cada vez más exigente y hostil.  Es triste decirlo, pero se celebra mucho la mediocridad y, como si fuera poco, se condena o castiga a los que se atreven a desafiar el status quo.

En INTERNATIONAL CHRISTIAN ACADEMY (ICA), como queremos un cambio de paradigma, nos toca ir contra corriente, desafiando inclusive muchas veces lo “normal”,  lo que “todos los demás están haciendo”, lo que “todos los demás piensan”, y lo pongo entre comillas porque sé, que aunque es lo que se dice popularmente, no es cierto, todavía hay muchos que, igual que nosotros, rehúsan sacrificar la educación por complacer los designios de las masas, que aunque si bien es cierto, muchas veces constituyen la mayoría, eso no los acredita para dictar el destino de una nación y de un pueblo que debe garantizarle a las nuevas generaciones un país lleno de riquezas, no solo materiales, sino espirituales y sociales, en donde todos tengan oportunidad de prosperar con justicia y equidad.

Ante este desafío que no es pequeño, presentamos una alternativa digital para que su acudido siga creciendo integralmente y, pese a las limitaciones del presente siglo, logre desarrollar las competencias requeridas para convertirse en un agente de cambio, un instrumento para el bien de nuestra comunidad, dispuesto a aportar, agregar valor y sostener un nuevo paradigma, fundamentado en el amor al prójimo y en la justicia social.

Finalmente, me toca instar a todos, padres de familia, educadores, estudiantes, administrativos, en fin, a toda nuestra comunidad educativa a que juntos, de la mano del Creador, saquemos adelante a nuestro país, aportando ciudadanos de calidad, que tanta falta hacen, para poder tener una nación verdaderamente rica y plena, donde reine la justicia y la equidad.

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